Martes, 19 de enero de 2010

Constituciones

Las cuatro Constituciones apostólicas dictadas por los Padres Conciliares son normas de máximo rango y que tratan acerca de los temas fundamentales por medio de las cuales se rigen la teología y la organización de la Iglesia. Las constituciones del Concilio Vaticano II son las siguientes:

Gaudium et Spes

La Constitución Apostólica Gaudium et Spes es tal vez el máximo logro del Concilio Ecuménico. Su nombre proviene de las primeras palabras de ésta en latín, que en castellano significa Los gozos y las esperanzas. Trata acerca de la Iglesia en el mundo actual, y es la manifestación más clara del aggiornamento pretendido por Juan XXIII.

Se encuentra dividida en cuatro partes. La primera es un prefacio y la segunda una introducción acerca de la situación del hombre en el mundo moderno. La tercera se llama "De la Iglesia y la vocación del hombre", hablando de la visión de la Iglesia acerca de la dignidad del ser humano, la vida en sociedad, la actividad del hombre en el mundo y acerca del rol de la iglesia en el mundo actual. La cuarta parte tiene como finalidad explicar la misión en la actualidad de la Iglesia y se explaya en ciertos temas particulares como el desarrollo económico y social, la naturaleza del matrimonio en la vida moderna, la política, la expansión de la cultura y sobre la paz y la promoción de la comunidad de naciones.

Fue aprobada por 2.307 contra 75 obispos reunidos en concilio, y fue solemnemente promulgada por el Papa Pablo VI el 7 de diciembre de 1965.

Dei Verbum

La Constitución Dogmática sobre la Divina Revelación o Dei Verbum (Palabra de Dios), es otro de los más importantes documentos conciliares. Trata acerca de la Revelación y cómo debe entenderse, estudiarse y practicarse. A diferencia de las demás constituciones, ésta es netamente teológica y analiza cómo deben comprenderse los dogmas. Está divida en 8 partes:

1) La primera es sobre el Misterio de la Iglesia.

2) La segunda parte sobre el sentido de "Pueblo de Dios".

3) La tercera trata sobre la constitución jerárquica de la Iglesia y en especial del episcopado, esta parte contiene un proemio o introducción al tema.

4) La cuarta parte trata de los laicos.

5) La quinta parte trata sobre la universal vocación a la santidad de los cristianos en la Iglesia.

6) La sexta está dedicada a los religiosos, es decir aquellos hombres y mujeres que desean vivir en llamado del evangelio sin ser sacerdotes, el Documento lo cita así " Los consejos evangélicos, castidad ofrecida a Dios, pobreza y obediencia, como consejos fundados en las palabras y ejemplos del Señor y recomendados por los Apóstoles, por los padres, doctores y pastores de la Iglesia, son un don divino que la Iglesia recibió del Señor, y que con su gracia se conserva perpetuamente"(LG, 43)[1] y agrega : "Por los votos, o por otros sagrados vínculos análogos a ellos a su manera, se obliga el fiel cristiano a la práctica de los tres consejos evangélicos antes citados, entregándose totalmente al servicio de Dios sumamente amado, en una entrega que crea en él una especial relación con el servicio y la gloria de Dios(LG, 44)[2]

7) La séptima parte trata sobre la índole escatológica[3] de la Iglesia peregrinante y su unión con la Iglesia actual.

8) La octava oarte toca el temna de la Virgen María, sobre cómo se entiende en la Iglesia católica y el culto que se le reinde dentro de los conceptos católicos.

Lumen Gentium

La Constitución Dogmática acerca de la Iglesia' o Lumen Gentium (Luz de las gentes) trata acerca de la Iglesia en sí misma, y establece por primera vez organismos colegiados, como el Sínodo de obispos como formas de comunicación entre los creyentes y el Papa. Para las facciones conservadoras del concilio fue considerada como una erosión a la autoridad pontificia, y para otros el establecimiento de canales más democráticos de participación dentro de la Iglesia.

Fue aprobada con el voto favorable de 2.151 contra 5 obispos, y promulgada el 21 de noviembre de 1965 por Pablo VI.

Sacrosanctum Concilium

La Constitución Apostólica acerca de la Liturgia o Sacrosanctum Concilium (Sagrado Concilio, en latín), fue la primera de las constituciones aprobadas por el Concilio. Reafirma la importancia y la naturaleza esencial de la liturgia dentro de la vida de la Iglesia, estableciendo las bases para su reestructuración, para convertirla en el tipo de misa que existe hoy.

Fue aprobada por 2.147 votos contra 4, siendo promulgada por Pablo VI el 4 de diciembre de 1963.


Publicado por tabor @ 11:55  | Desarrollo Vaticano II
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