Viernes, 07 de enero de 2011

UNA ECLESIOLOG?A POL?TICA


El 19 de noviembre de 1984, en una larga conversaci?n con Leopoldo Elia y Pietro Scoppola, don Dossetti hizo correr algunas consideraciones que deben mantenernos en guardia. Sorpresivamente, ?l ley? su aporte al Concilio Vaticano II, a la luz de su participaci?n en los trabajos de la [Asamblea Nacional] Constituyente [entre 1946 y 1948]: "En el momento decisivo, precisamente mi experiencia asamblearia ha puesto cabeza abajo los destinos del Concilio mismo". [...]

M?s a?n, en la misma circunstancia Dossetti se complace directamente en haber "llevado al Concilio ? a?n cuando no fue triunfante ? una cierta eclesiolog?a que era reflejo tambi?n de la experiencia pol?tica hecha". ?Pero qu? tipo de ?eclesiolog?a? pod?a brotar de tal inspiraci?n y de estas premisas ?mundanas??

?A?n cuando no fue triunfante?: este inciso, sumiso y un poco reticente, evoca con discreci?n el final de la actividad conciliar de don Giuseppe, y merece ser clarificada en su relevancia.

?l fue introducido en el juzgado de instrucci?n del Vaticano, con el t?tulo de experto personal del arzobispo de Bolo?a [Giacomo Lercaro]. El 12 de setiembre de 1963, el nuevo Papa, Paolo VI, comunic? su decisi?n de designar cuatro ?moderadores?, en las personas de los cardenales Lercaro, Suenens, D?pfner y Agagianian, con la misi?n de presidir por turnos la asamblea conciliar por cuenta del Papa. Como se ve, era un encargo que cada uno de los designados habr?a debido ejercer solamente en forma individual.

Pero Lercaro persuadi? a sus colegas para que aceptaran a don Dossetti como su secretario com?n, y con este nombramiento se configur? en la pr?ctica una especie de ?Consejo de los moderadores?, que termina cumpliendo en forma indebida una funci?n muy diferente de la prevista y concebida, con una autoridad mucho m?s amplia que la pensada originariamente.

Es el momento de la m?xima influencia de Dossetti, pero ella no pod?a durar. En el fondo, se trataba, de un arbitrario golpe de mano que alteraba la estructura leg?timamente establecida. El Concilio ya ten?a una secretar?a general, presidida por el obispo Pericle Felici, quien no tard? en lamentarse de la situaci?n irregular que se hab?a creado.

Adem?s, el activismo del secretario superpuesto y las tesis innovadoras propugnadas por ?l comenzaron a suscitar algunas inquietudes naturales. ?Ese no es el puesto de don Dossetti?, fue el comentario del Papa. ?Al final, ? afirma el cardenal Suenens ? a causa de la atm?sfera hostil y por delicadeza hacia el Papa, don Dossetti se retir? espont?neamente, evitando una situaci?n embarazosa?. [...]

Pero las aprensiones de Pablo VI no eran s?lo de naturaleza procedimental y organizativa. ?l sent?a, con aguda percepci?n, su responsabilidad de salvaguardar en plenitud, si bien en cordial aceptaci?n de la colegialidad episcopal, la verdad de fe del primado de Pedro y su total, incondicional y libre ejercicio. Esta es la raz?n que lo impulsa a proponer la famosa "Nota explicativa previa", en la que ofreci? algunos criterios interpretativos inderogables de lectura y comprensi?n del cap?tulo III de la "Lumen gentium" (que tambi?n fue ?ntegramente acogida por ?l). As? tranquiliz? a todos los padres sinodales y obtuvo la aprobaci?n pr?cticamente un?nime del documento en la votaci?n del 21 de noviembre de 1964: 2151 "placet" y solamente 5 "non placet". Con su intervenci?n directa y resuelta evit? el riesgo de posibles interpretaciones futuras contrarias a la doctrina tradicional. Con ello salv? el Concilio. [...]


Publicado por tabor @ 11:10  | Contexto socio-politico
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