Martes, 31 de julio de 2012

Puntos de reflexión personal acerca de la capacidad de sentir

a mi hermano como miembro vivo del Cuerpo místico de Cristo

 

1. ¿Veo que todos mis hermanos son “Templos de Dios”, dignos del mayor respeto y veneración?

2. ¿Los siento como "uno que me pertenece" y por lo tanto, alguien de quien debo hacerme cargo?

3. ¿Recibo y valoro todo lo bueno que tienen los demás "como un don para mí"?

4- ¿Le doy “espacio al hermano”, superando todo egoísmo e individualismo?

 

 


Publicado por tabor @ 13:10  | Eclesiologia del Vat. II
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