S?bado, 24 de noviembre de 2012

Reformas en la Iglesia

Sínodo de Obispos

Artículo principal: Sínodo de los obispos.

El 14 de septiembre de 1965 se estableció el Sínodo de los obispos como una institución permanente de la Iglesia y un órgano asesor del papado. Múltiples reuniones se celebrarían sobre cuestiones específicas durante su pontificado, como el Sínodo de los obispos sobre la evangelización en el mundo moderno, que comenzó el 9 de septiembre de 1974.48

Reformas en la Curia

Pablo VI conocía la Curia Romana, ya que había trabajado en ella durante más de 30 años en ella (desde 1922 hasta 1954). Puso en práctica sus reformas por etapas, en lugar de hacerlas de una sola vez. El 1 de marzo de 1968, emitió un reglamento, un proceso que había sido iniciada por Pío XII y continuado por Juan XXIII. El 28 de marzo, con su Pontificalis Domus, y en otras varias Constituciones Apostólicas adicionales en los siguientes años, se renovó toda la Curia, que incluía la reducción de la burocracia, la racionalización de las congregaciones existentes y una representación más amplia de los no-italianos en las posiciones de la curia.49

Elecciones papales

Pablo VI revolucionó las elecciones papales, ordenando que sólo los cardenales menores a la edad de 80 años podrían participar en futuros cónclaves. En su motu propio Ecclesiae Sanctae, del 6 de agosto de 1966, se invitó a todos los obispos para ofrecer su jubilación a más tardar al cumplir 75 años de edad.50 Éste requisito se hizo extensivo a todos los cardenales en 1970. Con estas dos estipulaciones, el Papa podía llenar los cargos con jóvenes obispos y cardenales, e internacionalizando al Colegio cardenalicio y la Curia romana, a la luz de varias renuncias debido a la avanzada edad.48

Misa de Pablo VI

La reforma de la liturgia había sido parte de los movimientos litúrgicos en el siglo XX, principalmente en Francia, con Robert Schuman, y en Alemania, con Romano Guardini, que fueron reconocidos oficialmente por Pío XII en su encíclica Mediator Dei. Durante el pontificado de Pío XII, el Vaticano flexibilizó las regulaciones sobre el uso del latín en la liturgia católica romana, lo que permitió un cierto uso de las lenguas vernáculas en los bautizos, funerales y otros eventos. En 1951 y 1955, las liturgias de Semana Santa fueron sometidas a revisión, sobre todo incluyendo la reintroducción del Triduo Pascual.51 El Concilio Vaticano II luego continuó con el mandato de una revisión general del Misal Romano. En abril de 1969, Pablo VI aprobó el "Nuevo Orden de la Misa" (promulgado en 1970), que incluía muchas revisiones y cambios sustanciales, como la introducción de tres nuevas plegarias eucarísticas, la supresión de las oraciones de larga duración, tales como las oraciones al pie del Altar y el último Evangelio, la reintroducción de las oraciones que habían caído en desuso, como la Oración de los Fieles, y la aprobación para el uso de las lenguas vernáculas. Habían habido otras instrucciones emitidas por el Papa en 1964, 1967, 1968, 1969 y 1970 que se centraron en la reforma de todas las liturgias de la Iglesia católica.52

Estas reformas importantes no fueron bien recibidas por todos y en todos los países. La repentina y aparente "prohibición" de la Misa tridentina, rezada durante 400 años, cuya última revisión se había promulgado en 1962 por Juan XXIII, no se explicaba bien. La experimentación con la nueva misa por liturgistas (?), tales como el uso de la música pop/folk (en comparación con el canto gregoriano por el que abogó el Papa Pío X), junto con los cambios recurrentes en el orden de los santuarios, fue visto por algunos como vandalismo.40 En 2007, el Papa Benedicto XVI aclaró que la misa de Juan XXIII y la misa de Pablo VI son dos formas del mismo rito romano. La primera, que nunca había sido "jurídicamente derogada", era ahora una forma "extraordinaria del Rito Romano"; mientras que al segunda "obviamente es y permanece como la forma ordinaria de la liturgia eucarística".53

Relaciones y diálogos

Para Pablo VI, un diálogo con toda la humanidad no era esencial como un objetivo, sino como un medio para encontrar la verdad. El diálogo según Pablo VI, se basa en la plena igualdad de todos los participantes. Esta igualdad se basa en la búsqueda común de la verdad.54

Pablo VI dijo referente a esto:

"Aquellos que tienen la verdad, están en una posición de no tenerlo, porque se ven obligados a buscar todos los días de una manera más profunda y más perfecta. Los que no la tienen, pero buscan con todo su corazón, ya la han encontrado."55

Diálogos

En 1964, Pablo VI creó una Secretaría para las religiones no cristianas, rebautizándola luego como Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso. En 1971, creó una oficina papal para el desarrollo económico y la asistencia catastrófica. Para fomentar lazos comunes con todas las personas de buena voluntad, decretó un día de paz anual que se celebraría el primer día de cada año de enero. Tratando de mejorar la condición de los cristianos detrás de la Cortina de Hierro, Pablo VI participó en un diálogo con las autoridades comunistas varias veces, recibiendo al ministro de Asuntos Exteriores Andrei Gromyko y al presidente de la Unión Soviética Nikolai Podgorny. La situación de la Iglesia en Polonia, Hungría y Rumania, mejoró considerablemente durante su pontificado.56

Actividad pastoral con los artistas

El Concilio Vaticano II introdujo un cambio de actitud en la relación entre la Iglesia y los artistas contemporáneos. El 7 de mayo de 1964, Pablo VI convocó la Misa con artistas en la Capilla Sixtina. En su discurso al final, subrayó la íntima vinculación entre arte y religión, y ofreció a los artistas una alianza de amistad.57 Este evento supuso un gran cambio pastoral en el diálogo contemporáneo entre los artistas y la Iglesia.58

Viajes por el mundo

El Papa Pablo VI se convirtió en el primer Papa en visitar los cinco continentes, y fue el Papa más viajero de la historia hasta ese momento, ganándose el apodo de " El Papa Peregrino". Con sus viajes, abrió nuevas vías para el papado, que fueron continuadas por sus sucesores, Juan Pablo II y Benedicto XVI. Viajó a Tierra Santa en 1964, donde se reunió con el Patriarca de Constantinopla Atenágoras I, logrando en 1965 la revocación de los decretos de excomunión mutua lanzados en 1054 y que habían dado lugar al Cisma de Oriente y Occidente.

Entre sus otros viajes se cuentan su participación a los Congresos Eucarísticos en Bombay, India y su viaje a Bogotá, Colombia. Cincuenta años después de la primera aparición, viajó a Fátima en 1967. En 1969, realizó una visita pastoral a África. El 27 de noviembre de 1970, durante su viaje a Filipinas, fue el blanco de un intento de asesinato.59

En octubre de 1965, durante su primera visita a los Estados Unidos, abogó por la paz ante las Naciones Unidas, debido principalmente a la intensificación de la Guerra de Vietman durante la presidencia de Lyndon B. Johnson:

"Nuestra breve visita nos ha dado un gran honor; el de proclamar al mundo entero, desde la Sede de las Naciones Unidas, Paz! Nunca olvidaré esta hora extraordinaria. Tampoco podemos llevar a un término más apropiado que el expresar el deseo de que esta sede central de las relaciones humanas para la paz civil del mundo, sea siempre consciente y digna de este gran privilegio."60

"No más guerra, nunca más guerra. Paz, es la paz que deben guiar los destinos del pueblo y de toda la humanidad."

Pablo VI envió a uno de los 73 Mensajes de Buena Voluntad del Apolo 11 de la NASA para el histórico aterrizaje lunar. Actualmente el mensaje todavía descansa en la superficie lunar. Tiene escritos el Salmo 8 y el mensaje del Papa: "A la gloria del nombre de Dios, que da tanto poder a los hombres, que ardientemente ora por este maravilloso comienzo".

Nueva diplomacia

Al igual que Pío XII, Pablo VI puso mucho énfasis en el diálogo con todas las naciones del mundo mediante el establecimiento de relaciones diplomáticas. El número de embajadas extranjeras acreditadas en el Vaticano se duplicó durante su pontificado.61 Esto fue un reflejo de un nuevo entendimiento entre la Iglesia y el Estado, que había sido formulado por primera vez por Pío XI y Pío XII, pero decretado luego por el Concilio Vaticano II. La Constitución pastoral Gaudium et spes afirma que la Iglesia Católica no está ligada a ninguna forma de gobierno y está dispuesta a cooperar de todas formas. La Iglesia mantuvo su derecho de elegir obispos por su cuenta sin ninguna interferencia por parte del Estado.62

Teología

Mariología

Pablo VI hizo importantes contribuciones a la mariología durante su pontificado. Él trató de presentar las enseñanzas marianas de la Iglesia en vista de su nueva orientación ecuménica. En el discurso inaugural de su encíclica Ecclesiam Suam, el Papa llamó a María como el ideal de la perfección cristiana. Él se refiere a "la devoción a la Madre de Dios como de suma importancia en la vida viviente del Evangelio".63

Encíclicas

Artículo principal: Anexo:Encíclicas del papa Pablo VI.

Mense Maio

Artículo principal: Mense Maio.

La encíclica Mense Maio del 29 de abril de 1965, se centró en la Virgen María, a la que tradicionalmente el mes de mayo se le dedica como la Madre de Dios. Pablo VI escribió que María es razón para ser considerada como el camino por el cuál las personas van a Cristo. Por lo tanto, la persona que se encuentra con María no puede dejar de encontrarse con Cristo.64

Ecclesiam Suam

Artículo principal: Ecclesiam Suam.

Ecclesiam Suam fue dada a conocer en la Basílica de San Pedro, el 6 de agosto de 1964, durante su segundo año en el pontificado. Se considera un documento importante, la identificación de la Iglesia Católica con el Cuerpo de Cristo. Un posterior documento del Consejo Lumen Gentium, que afirma que la Iglesia subsiste en el Cuerpo de Cristo, hizo surgir interrogantes en cuanto a la diferencia entre "es" y "subsiste en ella". Pablo VI hizo un llamamiento a "todos los hombres de buena voluntad" y discutieron los diálogos necesarios dentro de la Iglesia, y entre las Iglesias y el ateísmo.48

Mysterium Fidei

Artículo principal: Mysterium Fidei.

El 3 de septiembre de 1965, Pablo VI publicó Mysterium Fidei, sobre el misterio de la fe. Se opuso a las nociones relativistas que le han dado a la eucaristía sólo un carácter simbólico. La Iglesia, según Pablo VI, no tiene motivos para abandonar el depósito de la fe en un asunto tan vital.48

Sacerdotalis Caelibatus

Artículo principal: Sacerdotalis Caelibatus.

Sacerdotalis Caelibatus (del latín, "De los sacerdotes célibes"), fue promulgada el 24 de junio de 1967. Defiende la tradición católica del celibato sacerdotal. Esta encíclica fue escrita a raíz del Concilio Vaticano II, cuando la Iglesia Católica fue cuestionada y muchas de las prácticas antiguas fueron sometidas a revisión. El celibato sacerdotal se considera una disciplina en lugar de un dogma, y algunos esperaban que éste podría ser relajado. En respuesta a estas preguntas, el Papa reafirma la disciplina como una práctica de especial importancia en la Iglesia Católica. La encíclica Sacerdotalis Caelibatus confirma la tradicional enseñanza de la Iglesia, que el celibato es un estado ideal y sigue siendo obligatorio para los sacerdotes católicos. El celibato simboliza la realidad del reino de Dios en medio de la sociedad moderna. El celibato sacerdotal está estrechamente relacionado con el sacerdocio sacramental.48

Populorum Progressio

Artículo principal: Populorum Progressio.

Populorum Progressio, publicada el 26 de marzo de 1967, trató el tema del "desarrollo de los pueblos" y que la economía del mundo debía servir a la humanidad y no sólo a unos pocos. Toca una variedad de principios tradicionales de la enseñanza social católica: el derecho a un salario justo, el derecho a la seguridad del empleo, el derecho a condiciones de trabajo justas y razonables, el derecho a afiliarse a un sindicato y la huelga como último recurso, y el destino universal de los bienes y mercancías.

Además, la Populorum Progressio opina que la paz real en el mundo está condicionada a la justicia. Repite sus demandas expresadas en Bombay en 1964 para una gran escala sobre el Organización Mundial del Desarrollo, como una cuestión de justicia y paz internacionales. Rechazó las nociones para instigar la revolución y la fuerza para cambiar las condiciones económicas.65

Humanae Vitae

Artículo principal: Humanae Vitae.

De sus ocho encíclicas, las más conocida es la Humanae Vitae, publicada el 25 de julio de 1968. En esta encíclica se reafirmó el punto de vista tradicional de la Iglesia católica sobre el matrimonio y las relaciones conyugales y la condena permanente del control de la natalidad artificial.66 Hubo dos comisiones papales y numerosos expertos independientes que investigaron los últimos avances de la ciencia y la medicina sobre la cuestión del control de la natalidad.67 Las opiniones expresadas de Pablo VI reflejan las enseñanzas de sus predecesores, sobre todo de Pío XI,68 Pío XII69 y Juan XXIII,70 y que nunca han cambiado, ya que en repetidas ocasiones se indicaba aquello en los primeros años de su pontificado.71

Para el Papa, las relaciones conyugales son mucho más que una unión de dos personas. Ellos constituyen una unión de la pareja amorosa con un Dios amoroso, en el que las dos personas crean una nueva persona materialmente, mientras que Dios completa la creación mediante la adición del alma. Por esta razón, Pablo VI enseña en la primera frase de la encíclica Humanae Vitae, que la transmisión de la vida humana es un papel más serio en el que las personas casadas colaboran libre y responsablemente con el Dios Creador.72 Esta alianza divina, de acuerdo con Pablo VI, no permite decisiones humanas arbitrarias, que pueden limitar la providencia divina. El Papa no pinta un cuadro excesivamente romántico del matrimonio: relaciones conyugales son un motivo de gran alegría, pero también de dificultades y penas.72 La cuestión de la procreación humana supera, a juicio de Pablo VI, las disciplinas específicas como la biología, la psicología, la demografía o la sociología.73 La razón de esto, según Pablo VI, es que el amor conyugal tiene su origen en Dios, que «es amor». Desde esta dignidad básica, define su posición:

"El amor es total, esa singular forma de amistad personal en la que marido y mujer comparten generosamente todo, sin permitir excepciones no-razonables y no pensando únicamente en su propia conveniencia. Quién realmente ama a su pareja, ama no sólo por lo que recibe, sino porque ama a la pareja, por el propio bien de ésta, para poder enriquecer al otro con el don de sí mismo."74

Consistorios

Pablo VI celebró seis consistorios entre 1965 y 1977, en los cuáles se promovieron 143 hombres al cardenalato. Éstos se llevaron a cabo el 22 de febrero de 1965 (27 cardenales), el 26 de junio de 1967 (27 cardenales), el 28 de abril de 1969 (34 cardenales), el 5 de marzo de 1973 (30 cardenales), el 24 de mayo de 1976 (20 cardenales) y el 27 de junio de 1977 (4 cardenales).

Incluyendo al Papa Benedicto XVI, todos los sucesores de Pablo VI fueron creados cardenales por él. Su inmediato sucesor Albino Luciani, quien tomó el nombre de Juan Pablo I, fue creado cardenal en el consistorio del 5 de marzo de 1973; Karol Wojtyla fue creado cardenal en el consistorio del 26 de junio de 1967; y Joseph Ratzinger fue creado cardenal en el consistorio del 27 de junio de 1977, que incluía también a Bernardin Gantin de Benin, África. Éste se convirtió en el último de los consistorios de Pablo VI antes de su muerte en agosto de 1978.75

Con los seis consistorios, Pablo VI, continuó la política de internacionalización iniciada por Pío XII en 1946, y continuada por Juan XXIII. En su consistorio de 1976, cinco de los veinte cardenales procedían de África, uno de ellos hijo de un jefe de una tribu que tenía cincuenta esposas.75 Varios prominentes latinoamericanos como Eduardo Francisco Pironio de Argentina; Eugênio de Araújo Sales y Aloisio Lorscheider de Brasil fueron también elevados por él. Hubo voces dentro de la Iglesia en ese momento, que el período europeo de la Iglesia estaba llegando a su fin, una opinión compartida por el cardenal británico Basil Hume.75 Al mismo tiempo, los miembros del Colegio cardenalicio perdieron parte de sus influencias anteriores, después de que Pablo VI decretara, que no sólo los cardenales, sino también los obispos podían participar en las comisiones de la Curia Romana. El límite de edad de 80 años impuesto por Pablo VI, el en cerca de un 100% del número de cardenales, y la reforma a la vestimenta real de los "Príncipes de la Iglesia" contribuyó a una percepción orientada al servicio de los cardenales en su pontificado. El mayor número de cardenales del Tercer Mundo y el énfasis del Papa sobre cuestiones relacionadas fue, sin embargo, bien recibido por muchos en Europa Occidental.75


Publicado por tabor @ 12:53  | Los papas y los concilios
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