Jueves, 29 de noviembre de 2012

Arzobispado de Valencia

COMISIÓN DIOCESANA DE ESPIRITUALIDAD

SEMANA DE LA ESPIRITUALIDAD en el año de la fe con motivo del documento “Porta fidei”

 “ESPIRITUALIDAD  DE COMUNIÓN” a la luz de los documentos del Concilio Vaticano II

 

23 noviembre 2012

Maestros y testigos de la Palabra

Dei Verbum.     

Vicente Botella Cubells OP- Profesor de Teología           

 

 “MAESTROS Y TESTIGOS DE LA PALABRA”: LA CONSTITUCIÓN DEI VERBUM

 Vicente Botella Cubells OP

  1. 0.      Oportunidad del tema

. El Año de la fe, convocado a los 50 años de la inauguración del Vaticano II. El Concilio sigue siendo la brújula segura para guiar a la Iglesia en el siglo XXI y su correcta interpretación ha de contribuir a la siempre necesaria reforma de la Iglesia (Porta fidei, 5).

. El reciente Sínodo sobre la Nueva Evangelización para la transmisión de la fe, que se ha dejado inspirar por el relato del encuentro de Jesús con la Samaritana (Jn 4, 5-42): “como Jesús, en el pozo de Sicar, también la Iglesia siente el deber de sentarse junto a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, para hacer presente al Señor en sus vidas, de modo que puedan encontrarlo, porque solo él es el agua que da la vida verdadera y eterna”.

. Lo que corresponde a la acción reveladora de Dios en Jesucristo es su acogida en la fe (DV 5). La Palabra de Dios, contenida en la Escritura, es y ha de ser el alma de la teología (DV24). Desconocer la Escritura es desconocer a Cristo (DV 25)

. La Constitución dogmática DV trata de la Divina Revelación

  1. 1.      ¿Qué fue el Vaticano II?

. Un Concilio convocado por un movimiento de fidelidad creativa para lograr una actualización revitalizante de la Tradición cristiana (magisterio pastoral): una cosa es el depósito de la fe y otra su expresión.

. La hermenéutica de la reforma (Benedicto XVI): continuidad en la novedad

  1. 2.      La importancia de la DV en el Vaticano II

. Promulgada el 18 de noviembre de 1965 sufrió una larga redacción a lo largo de cuatro fases. En torno a la discusión del primer esquema (Las fuentes de la revelación), durante el primer período de sesiones, se evidenció la existencia de una mayoría y una minoría en el seno del Concilio.

. Para algunos autores el Proemio constituye no sólo una introducción a la Constitución, sino a toda la obra conciliar: “La Palabra de Dios la escucha con devoción y la proclama con valentía el Santo Concilio, obedeciendo a  aquellas palabras de Juan: os anunciamos la vida eterna: que estaba junto al Padre y se nos manifestó. Lo que hemos visto y oído os lo anunciamos para que también viváis en esta unión nuestra, que nos une con el Padre y con su Hijo Jesucristo (1 Jn 1,2-3). Y así, siguiendo las huellas de los concilios Tridentino y Vaticano I, este Concilio quiere proponer la doctrina auténtica sobre la revelación y su transmisión para que todo el mundo la escuche y crea, creyendo espere, esperando ame”.

  1. 3.      Ideas principales de la DV

. La revelación entendida como un diálogo en el que Dios se da a conocer a los seres humanos (DV 2). Diálogo que haya su plenitud en Jesucristo (DV 4). Revelación que se inscribe en la historia (de salvación) y posee un carácter progresivo (hasta llegar a Cristo) y una estructura sacramental (palabra y obras intrínsecamente unidas, DV 2). Revelación que hallamos en la Escritura y en la Tradición (están estrechamente unidas y compenetradas, manan de la misma fuente, se unen en un mismo caudal, corren hacia un mismo fin, DV 9).

. Los libros sagrados tienen un autor divino y otro humano (DV11) y han de ser estudiados teniendo en cuenta su carácter humano (su tiempo, contexto, géneros literarios) y su carácter divino (leídos con el mismo Espíritu con fueron escritos, DV11).

  1. 4.      La palabra de Dios en la vida de la Iglesia

. El último capítulo de la DV se titula así. Posiblemente es el que más interese en este contexto de la semana de la espiritualidad en el Año de la fe. Por aquí podemos llegar a los Maestros y testigos de la Palabra.

. La DV devolvió la Palabra de Dios a la vida de los fieles: es alimento junto a la eucaristía (el pan de vida que se ofrece en la mesa de la palabra de Dios, 21); por ello recomienda que se hagan buenas traducciones a las lenguas vernáculas para acercarla a la gente (DV 22); así la palabra de Dios podrá ser leída con asiduidad por clérigos, sacerdotes, diáconos, catequistas y por todos (DV25); se impulsa su estudio y una buena formación (DV 23).

. Verbum Domini  (2010) ha recordado la importancia de la lectura espiritual de la Escritura por medio del método de la lectio divina (lectura, meditación, oración y contemplación). Y multitud de cristianos, gracias al Vaticano II, posee un contacto más estrecho con la Palabra individual y comunitario.

  1. 5.      El testimonio de la Palabra engendra testigos de la Palabra

. La Palabra de Dios escrita nos llega a través de múltiples relatos. A través de ellos Dios se ha develado al ser acogido su testimonio revelador desde la fe. El texto sagrado narra la obra salvífica de Dios en medio del mundo, del pueblo elegido, de la Iglesia. Hombres y mujeres, acogiendo la palabra de Dios, dejan que sea su guía salvadora y humanizadora.

. Para los cristianos el relato fundamental es el evangelio, la historia de Jesucristo y su invitación seguimiento. Gracias al testimonio de los discípulos, del que nos han dejado constancia los autores del NT, Jesucristo sigue llegando hasta nosotros invitándonos al seguimiento.

. El testimonio de la Palabra de la vida, contenido en la Escritura, no es letra muerta; es Palabra viva que quiere encarnarse en la vida de quien la acoja. Leer la Palabra es dejar que se escriba en la propia vida, que se haga relato en la existencia. Leer la Palabra conforme al mismo Espíritu con la que se escribió supone, en el Espíritu, convertirse en un testigo de la Palabra hoy: narrar con la propia vida la actualidad de la Palabra, relatar existencialmente un testimonio que refleje el mismo efecto que contiene el texto sagrado (referencia insustituible), que ofrece ya un testimonio autorizado de la fuerza salvífica de la Palabra.

. Porta fidei 13 ofrece como medio para revitalizar la fe en este Año hacer memoria de los testigos de la fe en la historia; es decir, descubrir como ellos escribieron, en sus vidas y en su tiempo, los relatos evangélicos.

. Ignacio de Loyola se preguntó: ¿y si hiciera lo mismo que hicieron Francisco y Domingo?

. Estamos llamados a ser testigos y maestros de esta palabra…

 


Publicado por tabor @ 19:40
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