Jueves, 07 de febrero de 2013

Reflexionar sobre el Concilio Vaticano II hoy, es un    atrevimiento y un riesgo  de no    decir todo, de pensar sobre lo que no fue o bien el riesgo del     futuro.

Anoto lo que escuche del Pbro. Rodrigo Castro por    1975, "El Vaticano  II, es desconocido en mucha gente y    será siendo poco leído en el futuro".  Parece    ser que los Documentos  del    Concilio Vaticano II se han quedado para una lectura    académica y poco para su aplicación    pastoral.

1-. Antecedentes  históricos:

La historia  de la humanidad, sobre todo después  de la posguerra (1939-1945) arroja una  serie de hechos  sorprendentes en los espacios: geopolíticos,  económicos,  sociales, científicos, culturales y  religiosos. Como que la humanidad dentro  del globo  terráqueo sé reacomodó y en la línea  de pensamiento  no  fue una exclusión.

Es la dinámica  misma desde una perspectiva  psico-social, las consecuencias políticas  han  sido devastadoras para algunos países o bloques de  interés: eje. La guerra  fría, la guerra de los  mercados  o las  nuevas manifestaciones culturales. "La Iglesia,  por  lo tanto, debía tener una confrontación más  directa con el mundo y  alcanzar esto es un concilio, tal como  había propuesto él (Juan XXIII), era  necesario y  vital"

  1. El Papa Pío XI en un momento de su        pontificado, se planteo la idea de  celebrar concilio, pero        después de consultar a sus consejeros engaveto la        idea, ya que no era el momento oportuno. "En 1948        Pío XII tuvo  el mismo deseo, dadas, las opiniones        contrapuestas, renunció al proyecto        en 1952". Los problemas  de celebrar un concilio no        están afuera de la Iglesia sino dentro de        ella.

    Todo cambio        que se pretendió entablar dentro de la Iglesia en la        etapa  preconciliar fue un duro reto, así lo afirma        el Cardenal Danielou en su < Memorias>: "el        problema esencial estriba, pues, hoy no ya en  los        obstáculos que la Iglesia puede hallar en el        exterior, sino en  las amenazas que minan por        dentro".

    La Iglesia durante el Pontificado de Pío        XII fue una respuesta a la  tensión mundial, a un        acomodo religioso y un mantenimiento  del "status" interior de la        Iglesia. No quería complicarse con cambios  que se le        fueran de las manos. Era todo un nuevo desafío que        no  quiso asumir.

    El tipo de encuentro conciliar ya no sería        para responder a problemas  doctrinales, sino sería        un planteamiento pastoral, fruto de los  movimientos de        renovación en los sectores: bíblicos,        litúrgicos,  catequéticos, sociales y laicales        que se iniciaron después de la década  de los        treinta. "Los movimientos de renovación anterior        al  Vaticano II, en lucha contra fuerzas inmovilistas,        propiciaron su feliz  realización" Fueron bases        que se prepararon y esperaron el tiempo        para el momento oportuno que culminaría con la        corona de cambio a  interior de la Iglesia.

    Otros consideran que el Concilio Vaticano II fue        un error, ya que un grupo  al        interior de la Iglesia se sintió un poco desarmado,        sobre todo  las líneas duras o "elites" y de un        fomento ortodoxo. "Hay quienes  descalifican el Vaticano        II como decisión peligrosa y equivocada, otros        juzgan negativamente el posconcilio, por haberse        comprendido y  aplicado mal el propio texto        conciliar, no faltan quienes afirman que estamos desviando        el  espíritu conciliar, sin que haya consenso sobre        dicho espíritu"

    Pero en el fondo la Iglesia necesitó        reflexionar sobre sus problemas  internos ante el mundo        comteporáraneo y plantearse los desafíos del        futuro. No existe duda "el concilio Vaticano II ha        puesto sobre el  tapete de la actualidad mundial las graves        cuestiones religiosas de  nuestro siglo"

  2. La idea de celebrar un concilio:

    Después de la II Guerra        Mundial con las nuevas        tecnologías, uno  de los sectores que se        fortalecieron fueran las comunicaciones  sociales. Realmente una de        las grandes noticias        de 1959, fue la que hizo el Papa Juan XXIII, la        convocatoria del  Concilio Vaticano II, pero no cayó        muy bien en los pesimistas y  escépticos.

    La sorpresa fue para muchos: "la convocatoria        de un nuevo concilio  echo por Juan XXIII en la        Basílica romana de San Pablo el 25 de enero de  1959,        fiesta de la conversión del Apóstol".        Pero este anuncio  era profético, que luego        tendría sus implicaciones teológicas y         pastorales. Pero tendríamos profundizar las palabras        del Papa en aquella  tarde:

    ¡Venerables hermanos y queridos hijos!        Pronunciamos delante de  vosotros, a la verdad temblando un        poco de conmoción, pero a par con  humilde        resolución de propósitos, el nombre y a la        propuesta de  una doble celebración: de un        sínodo diocesano para la Urbe y de un  concilio        ecuménico para la Iglesia Universal". Discurso        de Juan XXIII (25-1-1959)

    Implican no solo el Concilio, sino la        actualización del Código  de Derecho Canónico y        un Sínodo para la Iglesia de Roma. Como         que el Papa de la "transición" se les fue la mano y        a sus 78 años Angelo  Giuseppe Roncalli (1881-1963)        laza una mirada al mundo y lo hace  silenciar por un        momento. El Juan Pablo II confirma este hecho:

    "Lo <nuevo> brota de lo <viejo> y        <lo viejo>  encuentra en los <nuevo> una        expresión más plena. Así ha sido para        el Concilio Vaticano II y para los Pontífices        relacionados con la  Asamblea Conciliar, comenzando por Juan        XXIII, siguiendo por Pablo VI,  por Juan Pablo I y hasta el        papa actual"

    Ese amanecer del Vaticano II, requiero que cada        día volvamos a sus  páginas, a los frutos de        sus cambios, a comprender sus tensiones causadas  y los        desafíos venideros. Para una mayor        compresión, la Carta        Apostólica: Tertio Millennio Adveniente,        invita a reflexionar su  numeral: Nº        19.

  3. La noticia del Concilio:
  4. La iluminación  del Espíritu  Santo en este encuentro con la      historia:

Las cosas del Señor no se hacen solas, es Dios el  que actual por medio de  los hombres. Pero de una forma hermosa lo  recoge un gran hombre  de  Dios, el Cardenal Angel Herrera Oria cuando en su homilía  el 8 de setiembre  de 1962 le hablo a sus fieles de  Málaga.

Faltaba un mes para la apertura de este magno encuentro  eclesial. Un signo  de comunión apostólico:  "Jesucristo dijo a los apóstoles ante de subir a los  cielos: <Recibiréis la virtud del Espirita santo, que  descenderá sobre  vosotros (Hech. 1.8)> (&hellipGui?o  Consecuentes con esta doctrina, los apóstoles,  reunidos el  año 50 en Jerusalén, en aquel concilio o asamblea,  comenzaron su  famoso decreto con aquellas solemnes palabras  <Ha parecido al Espíritu Santo  y a nosotros> (Hech.  15,28)>" .

Las acciones  del  Espíritu Santo son sorprendentes. Las tres ideas del  Pontificado del Papa  Roncalli eran "nada menos que un  Sínodo romano, un Concilio y una reforma  del Código  de Derecho Canónico". La idea que convulsionó  al mundo fue la  del Concilio: "Pero resulta que Juan XXIII  creía en la comunidad  y  creía en el Espíritu actuaba más y mejor  cuando todas las fuerzas de la  cristiandad se reunían. Y  se atrevió a soñar una aventura tan tremenda como   era un Concilio, qué iba realmente a <resolver> no  sólo las  congregaciones romanas sino a la Iglesia  entera".

Lo más interesante que podemos apreciar es la fe  del Papa <Sucesor de  Pedro>, que emprendió una de  las empresas  más difíciles dentro de una institución  milenaria como la Iglesia. Dice el  Cardenal Tarancón:  "Porque Juan XXIII hizo la convocatoria sin consultar a  nadie  y los obispos nos enteramos como los  demás".

Podemos concluir esta primera parte con una idea tomada  del Padre Pedro  Arrupe:

"Señor, necesito de tu Espíritu, de    aquella fuerza    divina que ha transformado tantas personalidades humanas    haciéndolas  capaces de gestos extraordinarios y de vidas    extraordinarias"

2-. Los jalones de  la celebración  conciliar (1962-1965)

Nos proponemos en esta parte, hacer un viaje analico  sobre los principales  puntos de las etapas preparatorias,  realización y el análisis  del Concilio de Juan y  Pablo.

2-1 La etapa de tormenta interior o  preparación (1959-1962):

Puedo afirmar que esta fue la más dura en los  meses de 1959, ya que Juan  XXIII inicia una clara negociación  para poner de acuerdo los  grupos  antagónicos, los que querían cambios radicales o lo  que veían todo con mucho  sigilo.

El 17 de mayo de 1959 se integra la comisión  antepreparatoria. Pero el Papa  siguió una manera  democrática: "La razón se halla en la en la  manera de  preparar y comenzar el Vaticano II mediante una amplia  y democrática consulta.  El 18 de junio de 1959, el  Secretario de Estado  Cardenal Tardini invitó a todos los obispos (entonces  2594), superiores de  órdenes y congregaciones religiosas  (156) y universidades católicas para que  libremente  propusieran temas conciliares ante del 30 de octubre de ese mismo   año. Aquí reside la primera explicación del  talante participativo y pedagógico  del  Concilio".

  • Se recibieron 2812 repuestas, estás quedaron    en él más hermético silencio  de la    historia. Realmente se considera un plebiscito con el mayor    éxito    alcanzado en la Historia de la Iglesia. Los aportes fueron    clasificados  por la comisión    antepreparatoria
  • En 1960 se crearon de diez comisiones preparatorias    baja la coordinación  de la Comisión    Central del Concilio y elaboró su reglamento.    Llegó a  contar con 102 miembros y 29    consultores.
  • Por el documento "Superno Dei nutu" (5-6-1960)    se abre la fase  preparatoria inmediata.
  • Los miembros de las diez comisiones llegaron a tener    827 a fines de 1961  (Obispos, religiosos, universidades    católicas y expertos). El resultado son  los 69 esquemas    de preparación.
  • La primera reunión de la Comisión    Central fue el 12 de junio de 1961,  luego se llevaron seis    más. Le tocó la misión    de  preparar el reglamento de las sesiones.
  • La convocatoria oficial se dio por la constitución  "Humanae Salutis"    (25-12-1961). Fijándose el 11 de octubre de 1962  para la    primera sesión.

2-2 El Concilio del Papa Juan  (1959-1963)

Es importante en este espacio hacer un repaso de quien  era Juan XXIII.  Recomiendo la  lectura del  libro  Juan  XXIII del italiano Leone Algesi.

Conociendo a este hombre, vamos a respondernos muchas  preguntas entorno al  su pontificado y concilio. Toda esta etapa  preparatoria fue seguida muy de  cerca por el Papa Juan XXIII que  en muchos casos intervino con su consejo y su autoridad.

Tres aspectos por los que apunto su pontificado Juan  XXIII:

  • La renovación de la Iglesia: "le    señalo dos objetivos    muy amplios: una adaptación (aggiornamento) de la    Iglesia y del apostolado  a un mundo en plena    transformación"
  • La unión de los cristianos:    "consiguió también abrir una brecha en el    ecumenismo. Abandonó el principio sostenido hasta    entonces según el cual la  unidad de la Iglesia    sólo era posible mediante el retorno de los cristianos    no católicos a la Iglesia católica. Él    veía en esos cristianos a sus  hermanos, y dio un paso    decisivo con la creación del Secretariado para la  unidad    de los cristianos, en 1960"
  • La paz del mundo: con dos históricas    encíclicas reafirma este  anhelo: en"Mater et magistra" (15-5-1961) y en "Pacem in  terris"    (11-5-1963).

2-3 Realización de la primera  etapa

Acudieron a la primera sesión más de 2000  obispos del mundo que fue  inaugurado solemnemente el 11 de  octubre de 1962. Juan XXIII en su profético  discurso  presenta los siguientes puntos:

  • Los Concilios Ecuménicos en la Iglesia:    "Es muy natural que, al iniciarse  el concilio ecuménico,    nos sea grato dar una mirada al pasado como para  recoger sus    voces,  cuyo eco alentador quiere volver a escuchar unido al    recuerdo y a los méritos  de nuestros predecesores,    antiguos o recientes". En este mismo párrafo  afirma: "El gran problema    planteado al mundo queda en pie tras casi dos mil  años.    Cristo, radiante siempre en el centro de la Historia y de la    vida.  Los hombres o están con Él y con su    Iglesia, y en tal caso gozan de la luz, de la     bondad, del orden y de la paz, o bien están sin    Él o contra El  deliberadamente contra su Iglesia, con la    consiguiente confusión y aspereza  en las relaciones    humanas y con persistentes peligros de guerras    fratricidas".
  • Origen y causa del Concilio Ecuménico    Vaticano II: "tres años de  preparación    laboriosa abiertos al examen más sabio y profundo de las     condiciones modernas de la fe y de la práctica    religiosa, de la vitalidad  cristiana y católica    especialmente, han aparecido como una primera señal y un    primer don de gracias celestiales. La Iglesia, iluminada por la    luz de  este concilio – tal es nuestra firme esperanza    –, acrecentará sus riquezas  espirituales, sacando    acopio de nuevas energías, mirará    intrépida al  porvenir".
  • Oportunidad de la celebración del    Concilio: "Mas nos parece necesario  decir que disentimos de    esos profetas de calamidades que siempre están     anunciando infaustos sucesos como si fuese inminente el fin de    los tiempos.  En el presente orden de cosas, en el cual parece    apreciarse un nuevo orden de relaciones  humanas, es preciso    reconocer los arcanos designios de la Providencia  divina que, a    través de los acontecimientos y de las mismas obras de    los  hombres, muchas veces sin que ellos lo esperen, se llevan a    término, haciendo  que todo, incluso las adversidades    humanas, redunden en bien de la  Iglesia".
  • Tarea Principal del Concilio: "Lo que    principalmente atañe al concilio  ecuménico es    esto: que el sagrado depósito de la doctrina cristiana    sea  custodiado y enseñando en forma cada vez más    eficaz. Tal doctrina comprende  al hombre entero, compuesto de    alma  y    cuerpo, al cual como peregrino que es sobre la  tierra,    enseña que debe aspirar hacia el cielo. Esto demuestra    que  debe ordenar nuestra vida mortal de la tierra  y del    cielo, consigamos el fin establecido por Dios".
  • Modalidades de la difusión de la doctrina    cristiana: "Una cosa es el  depósito mismo de la fe,    es decir, las verdades que contiene nuestra venerada  doctrina,    y otra la manera como se expresa, y de ello ha de tenerse gran     cuenta, con paciencia, si fuese necesario, ateniéndose a    las normas y     exigencias de un magisterio de carácter  prevalentemente    pastoral"
  • Forma de reprimir los errores: "Piensa que hay    que remediar a los  mostrándoles la validez de su    doctrina sagrada más que     condenándolos".
  • El Concilio debe promover la unidad de la  familia    cristiana: Una de las tareas de la Iglesia afirma Juan    XXIII  es "promover y defender la verdad" (&hellipGui?o"La Iglesia    católica estima, por tanto,  como un deber suyo, el    trabajar denodadamente a fin de que se realice el gran  misterio    de aquella unidad que Jesucristo invocó con ardiente    plegaria al  Padre celeste en la inminencia de su    sacrificio".
  • Conclusión de su mensaje a los Padres del    Concilio: "El concilio que  comienza aparece en la Iglesia    como un guía prometedor de luz  resplandeciente. Ahora es    sólo la aurora, y el primer anuncio del día que     surge, ¡de cuánta suavidad llena nuestro corazón!    (&hellipGui?o Puede decirse que el cielo y la tierra se unen para    celebrar el  concilio; lo santos del cielo, para proteger    nuestros trabajos; los fieles en  la tierra, continuando en su    oración al Señor, y vosotros, siguiendo las     inspiraciones del Espíritu Santo, para obtener que el    común esfuerzo  corresponda a las exigencias actuales y a    las necesidades de los diferentes  pueblos"

2-4 Las cuatro sesiones del Concilio Vaticano  II:

  1. Primera sesión, 11 de octubre al 8 de    diciembre de 1962 – Juan XXIII
  2. Segunda sesión, 29 de setiembre al 4 de    diciembre de 1963 – Pablo VI
  3. Tercera sesión, 14 de setiembre al 21 de    noviembre de 1964 – Pablo  VI
  4. Cuarta sesión, 14 de setiembre al 8 de    diciembre de 1965 – Pablo  VI

2-5 Documentos aprobados por el Concilio Vaticano  II:

Cuatro de documentos

Fecha

DOCUMENTO

Placet

Non Placet

Nulos

total

1962

Ninguno

-

-

-

-

4-12-63

Constitución sobre la Sagrada          Liturgia

2147

4

1

2152

04-12-63

Decreto sobre los MCS

1960

164

7

2131

21-12-64

Constitución dogmática sobre la          Iglesia

2151

5

-

2156

21-12-64

Dec. sobre las Iglesias Orientales

2110

39

-

2149

21-12-64

Dec. sobre el Ecumenismo

2137

11

-

2148

28-10-65

Dec. sobre el ministerio

pastoral de los obispos

2319

2

1

2322

28-10-65

Dec. sobre la Vida Religiosa

2331

4

-

2325

28-10-65

Dec. sobre la formación          sacerdotal

2318

3

-

2321

28-10-65

Decl. sobre educación  cristiana

2290

35

-

2325

28-10-65

Decl. sobre religiones  no cristianas

221

88

1

2310

18-11-65

Constitución dogmática sobre la          revelación divina

2344

6

-

2350

18-11-65

Dec. sobre apostolado de los laicos

2340

2

-

2342

07-12-65

Decl. Sobre la libertad  religiosa

2308

70

6

2384

07-12-65

Dec. sobre la actividad misionera

2394

5

-

2399

07-12-65

Dec. sobre los presbiterios

2390

4

-

2394

07-12-65

Constitución pastoral sobre la Iglesia y          el mundo actual

2309

75

7

2391

2-6 La herencia  del Papa  Juan al Papa Pablo:

Toda la acción  temática en una línea de renovación  pastoral, también llevó a cambios ante un   planteamiento teológico de estructuras  e  instituciones  milenarias dentro de la Iglesia Católica.

No ha sido realmente fácil el asimilar el tema,  sobre todo por grupos  internos de la Iglesia, por un lado los que  buscan cambios rápidos y  contundentes en la  renovación y por otros con una resistencia  a  cualquier cambio y pegados a viejas acciones  triunfalistas.

Esta es realmente la herencia, por un lado cambios ante  resistencias,  ante un grupo de indiferentes espectadores que ya la Iglesia no  respondía  nada. Pero los pasos del Vaticano II no llegaron  a todos en forma igual, Europa  y América  Latina lograron.

Pero la crisis  en  algunas naciones latinoamericanas y en especial en España  vino por  parte de nuevos conceptos: "La libertad religiosa" y la  "descalificación del  régimen político  existente".

El pase del Papa Juan al Papa Pablo fue diferente, ambos  fueron muy  distintos, pero con un ardor de vida cristiana  comprometida: "Las  personalidades de Juan XXIII y de Pablo VI  eran profundamente diversas, pero  consiguieron convocan y llevar  adelante una aventura difícilmente   imaginable"

Por sí mismos los cambios cuando no son bien  asimilados traen consigo  fatales consecuencias por varios  aspectos: como son generados, como son  recibidos o como son  visualizados. Hoy todavía vivimos la situación, ya  que  los cambios del Concilio Vaticano II trajo ajustes  estructuras (en la  organización de la Iglesia), legislativos  (ordenamiento interno) y sobre  todo su proyección pastoral  (cambio de métodos  en  la vivencia de las costumbres).

Se habla de etapas:

- La fase de la exaltación.

  • La fase de la decepción, otros proponen la    fase de la  verdad.
  • Hoy se vive la fase de la estabilización,    pero a otros les parece la  fase de la involución (los    conservadores enjuician negativamente el     concilio)

Los retos para los católicos de hoy son grandes,  ya que muchos son poco  históricos, no leen la realidad que  se vive al interior de la Iglesia desde una  perspectiva desde  fuera. No se trata de ver todo a la ligera, se trata de  meditar  detenidamente desde la perspectiva actual, en una clara  visión  evangélica. Es concebir una reflexión  muy a lo Vaticano II, pero con nuevas herramientas  del lenguaje  del  hombre de hoy.

Pensamiento  final:

"Las relaciones entre la Iglesia e historia deben    profundizarse todavía  mucho más, especialmente en    la línea de un compromiso eclesial cada vez más    poderoso con todo los marginados de la sociedad,    tanto en su dimensión material (los pobres y los    parados, por ejemplo)  como en la otra espiritual (los que    carecen de acceso a la cultura,  a    la política,  a la    educación, y un largo etcétera). La Iglesia,    desde esta perspectiva,  se convertirá en una realidad    incómoda  para    poder    establecido, ejerciendo la labor profética de denuncia y    reindivicación  precisamente por que todos es de todos,    según la enseñanza  evangélica y el mejor    sentido común"

No me adelanto a dar conclusiones, pueden ser ligeras y  descontextualizadas,  pero la lectura, la  investigación y el análisis se lo  dejo a las generaciones futuras.

Prof. Oscar Lobo Oconitrillo

Octubre, 2005

Trabajo presentado a estudiantes de Historia de la  Iglesia en la Carrera  de Educación Religiosa en la  Universidad  Católica de Costa  Rica (el  resultado de varias presentaciones desde alo 2001

(Tomado de : http://www.monografias.com/trabajos30/concilio-vaticano/concilio-vaticano.shtml#ateced).


Publicado por tabor @ 13:21  | Desarrollo Vaticano II
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